Lodazal

Ha pasado una semana de la DANA sobre la provincia de Valencia. La extraordinaria avalancha de agua y lodo que ha segado múltiples vidas y destruido numerosas propiedades aún no ha sido limpiada ni de lejos, y ya se ha cubierto de una capa de mentiras, manipulaciones, bulos e indignidad más gruesa y pegajosa que la anterior.

Esta inmundicia tiene por víctimas a los afectados por la riada, y a todos los demás. Se extiende por el tiempo y el espacio:

-Está reescribiendo el pasado: Desde el negar la existencia del cambio climático hasta alterar cualquier detalle de la secuencia de los hechos.

-Manipula el presente: Se inventan cadáveres, que cuando se muestra que no existen, refuerzan la tesis de «es que nos ocultan la verdad (que me acabo de inventar)». Se inventan la cadena de mando de Schrödinger: La responsabilidad y las competencias vienen y van según el color político que toque defender. Si, como es el caso, hay una desmesurada, clara e inequívoca incompetencia de un gobierno de derechas, resulta que «todos son iguales». Al revés esto no pasa. Hagan memoria.

-Diseña el futuro: No sólo en términos de percepciones, sino en las cosas del comer. Aún no se ha escarbado en descubrir las corruptelas y chanchullos a cuenta de la situación extraordinaria del COVID-19, y los pillastres ya están frotándose las manos ante el multimillonario esfuerzo de reconstrucción.

Se ha inundado una zona geológicamente propensa a ello. A pesar de saberse, se ha construido con alegría y desorden.

Los servicios meteorológicos estaban avisando con CINCO días de antelación que se aproximaba una DANA a la zona.

La autoridad competente (Generalidad Valenciana) estaba pendiente de salvar la hostelería. Era fin de semana de puente, y no era cosa de espantar a los turistas. (Esta razón, por el motivo que sea, no ha sido agitada en voz alta. Se ha comentado en internet, pero no ha saltado a otros medios). Si no queremos aceptar la tesis Tiburón (puesto que es literalmente el comportamiento de las autoridades en la célebre película), nos quedamos con la de la negligente incompetencia: El presidente Mazón se dedicó a recibir premios y hacerse fotos durante el fatídico día.

Lejos de admitir cualquier error, se empieza a eludir responsabilidades y «construir relato» en lugar de tomar acciones o declarar la incapacidad (ceder el mando al Gobierno central) perdiendo un tiempo vital jugando al politburó de la URSS.

Con las lecciones de conspiranoia aprendidas de lo ocurrido tras el 11M de 2004 (Aún hay gente que vive de ello) y con la democratización de la creación de contenido, tenemos un ejército de caraduras en prensa, radio, TV e internet cavando en búsqueda de un nuevo fondo de la indignidad. Y en esas estamos.

De lo local a lo global

Cambiamos de tercio, que no de tema. Ya es oficial la victoria de Trump en las presidenciales de EEUU. Nueva victoria del lodazal como medio de vida. Desde lo alto de la torre de cantos rodados del que escribe, es inconcebible que pueda ganar un criminal senil, pero es lo que hay.

Vamos a tener mucho, mucho, muchísimo lodo. En todas partes.